Carta de Daniel "Toto" Mendez Ribeiro, padre de la joven que fue salvajemente atacada por su pareja

Sociedad 24 de noviembre de 2020
En una carta abierta dirigida a la comunidad Libreña, el docente, relató el suplicio padecido por su hija, que fuera denunciado en el día de ayer. Mendez Ribeiro, describió como soberbia la actitud del padre del agresor, Dr. José Alberto Fabricio y pidió a los Jueces, Fiscales y pueblo Libreño, no dejarlo solo en esto, ni tampoco a ninguna mujer que sufre situaciones similares.

mendez98

A Mí amada comunidad Libreña:

Para los que me conocen, que son muchos, ya que soy parte de éste Pueblo por domicilio y por corazón, me llamo “Toto”, el profesor de educación física de hace muchos, muchos años, del Colegio San José, para los que no, soy Daniel Méndez Ribeiro, ciudadano libreño y un trabajador como tantos.

Hoy, la crónica podría haber expresado, “joven libreña y su pequeño hijo asesinados por su ex-pareja”, y sin ánimo de exagerar, de rodillas, doy gracias infinitas a Dios porque no ocurrió así por obra de su Providencia.

Estamos en vísperas de una fecha muy singular, el de LA NO VIOLENCIA, el de BASTA, BASTA a Femicidios y agresiones a la Mujer. Son nuestras madres, madres de nuestros hijos, hermanas, mujeres que intentan a gritos expresar el sentido de la vida, el respeto, la dignidad y su condición de mujeres que dicen NO A LA VIOLENCIA.

Daniela Celeste es mi hija, muy joven, mamá y colmada de sueños y esperanzas que hubieran podido quedar truncos por el alevoso y cobarde comportamiento de un joven con antecedentes de éste tipo y que en reiteradas ocasiones me permití invitarle a un cambio de actitud, y expresarle a su padre, el ex fiscal Dr. Fabricio, que por su trayectoria judicial y sus contactos acerque ayuda de especialistas a su propio hijo para evitar un desenlace fatal, del cual, estuvimos muy cerca.

Su actitud, la de su padre, se resume en la barbarie y soberbia reacción del improperio y de señalar culpables – menos a su hijo -, ante una escena de terror que nos tocó vivir. Permítame desde mi humildad, sin formación jurídica y trayectoria de la estirpe de un Fiscal, que el actual contexto amerita diálogo, serenidad, temple, sencillez de espíritu para construir respuestas que beneficien a todos sin señalar culpables y ponerse en un pedestal que no contribuye a otra cosa que no sea la debacle total de su propio hijo.

Le advierto que voy a seguir esto hasta las últimas consecuencias, por la seguridad de mi hija y mi nieto y por proveerle tal vez a su hijo la última oportunidad de transformar su vida de un calvario a un espacio de paz y sanación mediante la internación en un lugar propicio y oportuno para ello. Les pido a los Jueces y al actual Fiscal, a las autoridades todas y a mi Pueblo que no me dejen solo en esto y no dejen sola a ninguna mujer, ante situaciones similares, apoyémosla, cuidémosla, respetémoslas. CARAJO, son mujeres y no la descarga despiadada y cobarde de hombres que de tal solo tienen el pene.

Pido disculpas por las expresiones de tono elevado, pero es que mi propia hija es una víctima más, a la que gracias a Dios, continúo teniendo con vida al igual que mi nietito.

No existe Organización Internacional, ni estructura judicial alguna, que no repudie y castigue con la máxima expresión acciones como la presente. Libres no debe ser la excepción, debemos actuar en el remedio eficaz pero también en la prevención, desde las escuelas, cultos y principalmente familias. Debemos estar muy atentos, esto no es casualidad, es el efecto de tanta pretensión desmedida, egoísmos, ambición de poder y locura desenfrenada que nos ha llevado a deshumanizarnos y a no reconocernos como personas. BASTA, BASTA. Es Dios el que nos viene advirtiendo ya hace tiempo que debemos retornar a nuestra esencia de personas, comunidad, vecindad, hermanos e hijos de un Dios, al que llamemos como llamemos, está perdiendo su paciencia y sufre nuestra desidia y malicia.

Mi nombre es DANIEL MENDEZ RIBEIRO, me llaman TOTO, y lucharé por la seguridad de mi hija y mi nieto hasta las últimas consecuencias, les pido ayuda, por ellos, por mí y por un NUNCA MÁS que debemos enarbolar desde nuestros corazones y conciencia.

Dr. Fabricio, papá de éste joven, una vez más le pido que deponga su actitud colmada de soberbia y violencia en sus expresiones, tal vez debiera preguntarse si hay algo en usted que su hijo no desearía ver diferente. En lo personal no me importa su condición de ex Fiscal, llevaré éste caso hasta donde deba llevarlo, ya siento que no estoy solo. Recuerde, no es por el peso de su título, su trayectoria judicial o su amiguismo político que obtendrá las respuestas, lo hará desde la humildad de los hijos de Dios que confiando en su omnipotencia, misericordia y Justicia Divina, con sincero arrepentimiento y vocación de transformación, obtendrá la paz y felicidad para su hijo, la oportunidad de que logre superar su grave inestabilidad emocional y seguramente salvará su vida.
Dios bendiga a las Mujeres del Mundo entero y las ponga bajo su amparo y protección.

Te puede interesar